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lunes, 18 de marzo de 2013

Bizcocho de Pralinè de Almendras


Oz
Hubo una vez un país llamado Oz, Oz era la joya del continente y la envidia de sus vecinos; bañadas sus costas por tres mares que aplacaban su furia al aproximarse hasta convertirse en lo que parecían apacibles lagos, de abundante pesca, aguas prístinas y mansas. El territorio interior, verde y fértil, estaba regado por una serpenteante red de ríos de aguas cristalinas y dulces, sus montañas asemejaban inmensas moles de helado de chocolate coronado por abundantes montones de nata blanca y brillante. El país disfrutaba de un clima primaveral, donde el sol lucía en el cielo templando la tierra y a sus habitantes y solo llovía por la noche, si era estrictamente necesario, cuando Oz dormía. Oz estaba gobernado por un mago, del cual se decían muchas cosas buenas, y alguna mala, para que nos vamos a engañar. A este mago acudían gentes de toda Oz y de los países vecinos a pedir consejo, ayuda y soluciones. Pues bien, Ricitos de Oro era una niña de un país lejano, a la cual sus conciudadanos le habían encomendado la tarea de ir a pedir ayuda al mago para solucionar la pertinaz sequía que asolaba el país desde hacía meses, arruinando cosechas y  desestabilizando la economía del país. Nadie en el país, ni aún los más ancianos, recordaba una sequía tan tenaz y virulenta como aquella así que Ricitos de Oro aceptó y emprendió un largo viaje por mar hacia Oz. -¿Por mar?- os preguntareis,  pues si, por mar queridos míos, ya que era el único modo de llegar desde Suboeliva, el país de Ricitos de Oro, hasta Oz. Ricitos de Oro se embarcó en un pequeño bote de vela, sin remos pero con timón,  que había sido construido para la ocasión por el mejor carpintero de Suboliva, un tal Gepetto, con la madera sobrante de un complejo de viviendas que andaban construyendo Edificaciones Los Tres Cerditos, madera que muy amablemente cedieron para la ocasión.
El viaje, de varias semanas, a Ricitos de Oro se le hizo relativamente corto, ya que desde el  momento de zarpar se vio acompañada por Ariel, la sirenita de Suboeliva, que nadó a su lado casi todo el camino, en el bote solo había sitio para Ricitos y de hecho Ariel prefería nadar, durante el trayecto Ariel le proporcionó compañía, charla y de tanto en tanto alguna langosta o bogavante que devoraban con fruición. Un día, cercano a la finalización del viaje Ariel, consternada, la dejo, argumentando que más allá había pescadores de sirenas y a ella no le apetecía nada caer en sus redes. -No te preocupes -le dijo -, si no varías el rumbo el viento te llevara a Oz en poco más de dos días. Con lo que no contaban, ni Ariel ni Ricitos de Oro, era  que debido a la benignidad del clima reinante en Oz el viento, al acercarse a cierta distancia de las costas se detenía para no embravecer el mar y no perturbar la faena de los pescadores. Y así se vio Ricitos de Oro, sola en mitad del mar, en un bote sin remos cuya vela colgaba como un trapo inútil, inmovilizada y sin poder llegar a su destino, un hipido ahora, un sorber de mocos después, poco a poco Ricitos de Oro fue entonando un sollozo que se convirtió en llanto que se fue elevando en esa atmósfera placida, silenciosa y sin viento hasta convertirse en un grito de desesperación.
-Hola ¿necesitas ayuda?- dijo una voz proveniente del mar, cercana al bote,  Ricitos de Oro se asomó por el borde y vio, perpleja, dos ojos grandes y oscuros mirándola,  estaban incrustados en la isla más blanca, lisa y brillante que Ricitos de Oro hubiese visto jamás, tan blanca era que a Ricitos de Oro le recordaban la coronación de nieve de esas montañas de las que tantas historias había escuchado. -Hola- repitió la voz -¿necesitas ayuda? -Sip -dijo Ricitos de Oro intentando controlar el llanto -estoy varada, necesito llegar a Oz y no sé cómo continuar mi viaje.
-Oh! Pero tú no estás varada, querida niña, solo estas inmovilizada de manera momentánea, nosotras somos las que quedamos varadas, y créeme, se de lo que hablo, pero perdona, deja que me presente me llamo Dick, Moby Dick. -Encantada, yo soy Ricitos de Oro, vengo de Suboliva a pedir ayuda al mago de Oz y aun estando inmovilizada, o varada, no veo como una isla podría ayudarme aunque se llame Moby Dick. -contestó Ricitos de Oro con un deje de enfado en la voz.
-Bueno Ricitos de Oro, el caso es que no soy una isla, soy una ballena blanca, de hecho soy  La Ballena Blanca y siendo así, algo podré hacer por ayudarte, digo yo. -Está bien, perdona mi grosería, ayudadme a llegar a Oz, si no os causa molestia. -contestó  Ricitos de  Oro. -Oh! no es nada, querida, agárrate.- y dicho esto Moby Dick se sumergió y puso el bote sobre su lomo, el cual quedo con la línea de flotación justo a nivel de agua. Moby Dick comenzó a nadar a gran velocidad hacia Oz y el bote se acercaba más y más a la costa ante el asombro de los pescadores que veían pasar un bote con su vela recogida y sin remos a una velocidad pasmosa. Llegaron a puerto en pocas horas y sin incidentes,  Ricitos de Oro le dio las gracias a Moby Dick y desembarco, dándose cuenta en ese momento que no tenía la menor idea de donde quedaba el palacio del mago, pregunto al único lugareño que había en el lugar, un curioso gato que se erguía y caminaba sobre sus patas traseras, vistiendo un sombrero emplumado, coleto de cuero con cinto y espada y unas botas de montar preciosas.
-Hola me llamo Ricitos de Oro -le dijo -¿y vos? 
-Mi nombre es Carabás, pero podéis llamarme Gato, así lo hace todo el mundo -contestó Gato- ¿qué se os ofrece?                                                                                                                                 
-Necesito llegar al castillo del Mago y no sé el camino.
-Yo os lo puedo mostrar -respondió Gato- aunque ello os costará dinero
-Pero yo no tengo dinero, solo dispongo de este anillo que mi abuelo me dejó. -dijo Ricitos de Oro sacando un anillo de su bolsillo y mostrándoselo a Gato, era un anillo grande, grueso y con inscripciones que nadie comprendía, el abuelo de Ricitos de Oro le había contado que era un anillo antiguo, mágico, de cuando esos objetos eran comunes en el mundo y supuestamente concedía invisibilidad al que lo llevara puesto, si era por no saber descifrar la inscripción o por cualquier otra razón ,ella no lo sabía, el anillo nunca volvió a nadie invisible, pero era un gran anillo, de eso no cabía duda y Gato enseguida le echo el ojo. -Esto cubrirá de sobras el viaje -dijo-, y dando un silbido apareció una calabaza tirada por seis ratones-.
Vuestro carruaje, señorita, montad y os conducirá a las puertas del palacio en un instante.
-Pero… ¿cómo queréis que suba? No quepo. -dijo Ricitos de Oro.
-Un instante, mi querida niña. -dijo Gato, y acto seguido susurró una palabras, al momento la calabaza se convirtió en una bonita carroza y los ratones en seis briosos corceles blancos.
-Adelante -dijo gato-, subid y no os preocupéis por la vuelta, el carruaje os esperará y los caballos conocen bien el camino. Ricitos de Oro subió y en pocos minutos estaban ante las puertas de palacio. De lo que allí se dijo o habló no hay constancia, pero sabed que Ricitos de Oro salió bastante decepcionada, eso sí con la promesa de ayuda por parte del Mago. De regreso al puerto se encontró con que el bote había desaparecido, volvió a preguntarle a Gato y este le comento que había sido retirado por el servicio portuario por estar amarrado en lugar prohibido. -¿Y cómo regresare ahora a Suboeliva? -se lamentaba Ricitos de Oro. -¿No tenéis más de esos anillos? -preguntó Gato-, con otro podríais retirar el bote y comprar suministros para el viaje. -No, ese era el único que tenía.  -dijo Ricitos de Oro.
-Tranquila iremos a ver a un buen amigo, seguro que encontrara algo que podáis canjear y os ofrecerá un buen trato. -Diciendo esto la condujo a las puertas de un local que rezaba; COMPRO ORO, PAGO MÁS QUE NADIE, Ricitos de Oro entro en él, al cabo de un tiempo salió totalmente calva, sus impresionantes rizos dorados habían quedado en manos del siniestro mercader,  pero disponía de dinero para poder retirar el bote y comprar suministros.
Emprendió la vuelta con el conocimiento de que ninguna ayuda es gratis, de hecho ella misma tuvo que firmar unas condiciones rayanas a la usura para retornar la ayuda ofrecida que ataban a Suboeliva durante un siglo al servicio de Oz, y eso si se cumplían las garantías impuestas por el Mago, además ahora sabía por qué Oz era tan prospera, todos y cada uno de sus habitantes esquilmaban a los incautos que pedían ayuda, quedándose con sus pertenencias a cambio.
El viaje de retorno fue largo, duro y muy peligroso, pero esto, queridos míos, es otra historia.
Y para acabar el cuento, una recetita de bizcocho de aprovechamiento, que con los tiempos que corren aprovechar es una virtud. 
Bizcocho de Pralinè de Almendras                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     
El otro día rebuscando por la despensa me encontré un Torró Crocant d'Ametlla de Agramunt, como difícilmente nos lo comeríamos decidí darle salida en alguna cosa horneada, para ello lo pasé por el vaso americano e hice un pralinè lo más fino posible -vale, ya lo tengo, ahora a ver si se me ocurre que hacer con el- y esperé, esperé, esperé.... hasta que el bizcocho de fangalf en La Cocina de los Elfos me proporcionó la inspiración; "y si hago un bizcocho con este pralinè, por probar.."
Ingredientes:

  • 4 huevos de gallinas felices
  • 200 gr de harina todo uso o repostera.
  • 1 yogur griego Eridanous (Lidl)
  • 60 gr de leche
  • 150 gr de azúcar
  • 100 ml de aceite suave (yo de girasol)
  • 200 gr de praliné de almendra
  • La ralladura de una piel de limón (si este es grande, la mitad)
  • 10 gr de baking powder (Royal) o impulsor




Elaboración:
Blanqueamos los huevos con el azúcar batiéndolos bien con varilla, añadimos el yogur , la leche  y por último el aceite  sin dejar de batir, mezclamos el praliné y en último lugar tamizamos la harina y el Royal, mezclando bien con las varilla, tapamos y dejamos reposar en nevera como mínimo 2 horas.
Ponemos en el molde, engrasado, que vayamos a usar y horneamos 25 min a 190º/200º.

Pedazo desayuno nos hemos pegado :D . Y con la masa que no cabía en el molde hice unas magdalenas.


Juanjo y Angels

sábado, 23 de junio de 2012

No queríais caldo? pues hala, tomad dos tazas.


 Verbena de Sant Joan, la noche más corta del año, noche de fuego, de fiestas, noche que eligió el hombre para celebrar con ritos paganos el cambio de estación, el solsticio de verano, noche en la que el fuego rinde tributo al sol, purifica nuestras almas, elimina pecados, realiza hechizos y... es también la fecha elegida por nuestro queridísimo President Artur Mas para poner en práctica la enésima versión del timo de la estampita y cobrarnos un euro por receta (caja, dosis…) a todo habitante de esta nuestra bienamada Catalunya, que haga uso de su derecho a recibir asistencia sanitaria pública, universal y gratuita, bueno no, gratuita del todo no, ya que muchos…pero muchos, llevamos cotizando más de 20 años a la Seguridad Social… y visto esto, me gustaría que me explicara el señor Mas esta supuesta gratuidad del sistema. Pues eso… que es un timo, una estafa, un hábil juego de trilero para que (nosotros) paguemos sus años de despilfarro y encima hacernos sentir mal, como si la culpa hubiese sido nuestra, que ha habido abusos no lo niego ni discuto pero nunca serán tan graves como los que ellos cometen, o….también pagamos con ese euro sanitario el despilfarro del Palau de la Música catalana?, el desfalco y expolio de Banca Catalana?, las obras megalíticas y faraónicas que ahora no sirven de nada, o es que nadie se acuerda del Forum si no es para el Primavera Sound?, en fin que podría seguir y seguir así todo el día, pero la culpa es de las cajas de Gelocatil y Aspirina que hemos acumulado, pues vale.
Y no contentos con esto nosotros Els Catalans, para eso si soy catalán  señor Mas?, nos veremos obligados a partir del mes que viene a abonar el copago sanitario decretado por el gobierno del señor Rajoy, pero nadaaaa… tranquilos que la bolsa de los Catalanes (aunque vengamos de otros lugares, que los catalanes ya nos parecemos a los de Bilbao que nacemos donde nos sale de los cojones) es grande y siempre vamos con ella abierta. Pues muy bien, pero eso en mi pueblo se llama robo, estafa, timo, escarnio…..
Y a todo esto tengo que leer unas declaraciones del  Conseller Felip Pug diciendo que pese a entender el descontento ciudadano con los peajes del país, la Campaña No Vull Pagar para librar de peajes Catalunya tendría más validez si los seguidores de tal campaña estuvieran dispuestos a pagar de forma voluntaria las multas derivadas de no pagar los peajes, si señor!!! Este tío es un campeón!!! De donde mierdas sacamos a estos lumbreras que dirigen nuestras vidas? ah sí!!, espera que ya me acuerdo, los votamos nosotros….MIERDA!!!!!
Hale, enhorabuena a todos los premiados, un postrecito de acorde a la fecha, si las próximas elecciones lo hacéis igual de bien prometo mejorarla receta..

Coca de Sant Joan



Ingredientes; 360 gramos de harina (200 de fuerza+160 todo uso), 125 gr de Masa Madre solida (65-70% hidratación)*, 4 gr de levadura fresca, 100 gramos de azúcar (puedes poner más si quieres que esté más dulce), 90 gramos de leche, 2 huevos, 80 gramos de mantequilla (sustitúyela por aceite si no te gusta la mantequilla, unos 45-50 gr), la piel rallada de un limón , el raspado de una vaina de vainilla**, unas gotas de agua de azahar, una pizca de sal, frutas confitadas (naranja, cerezas, melón), piñones o almendra laminada, cabello de ángel, crema pastelera o en su defecto azúcar para espolvorear.



Elaboración; Lo primero que debéis saber es que esta es una masa tipo brioche por lo que nos armaremos de paciencia para amasarla, disolvemos la levadura en la leche a temperatura ambiente, ponemos la harina en un bol  añadimos los huevos, la Masa Madre*, el agua de azahar y la vainilla**, comenzamos a amasar (estará seca y será difícil pero seguiremos amasando hasta que casi no quede harina seca en el bol), añadimos la pizca de sal e integramos, tapamos y dejamos reposar 10 minutos, pasado este tiempo vamos añadiendo la leche con la levadura disuelta y amasamos hasta que todo el conjunto este hidratado, amasamos unos cinco minutos y añadimos el azúcar, bien…ahora la cosa se empieza a complicar ya que el azúcar ira convirtiendo nuestra durísima y sequísima masa en una papilla quebradiza, pegajosa e inmanejable….nada nosotros sin inmutarnos ni asustarnos vamos amasando hasta que la masa se torne otra vez tersa, lisa y suave (si te cansas, boléala, la cubres con un film, os dais un descanso de diez minutos que os irá bien a ambos y vuelves al ataque, repitiendo el descanso si te vuelves a cansar), llegados a este punto boleamos la masa, la ponemos en el bol y la metemos en la nevera unos 15 minutos y nos preparamos mentalmente para integrar la mantequilla en la masa. Vale, ya han pasado los 15 minutos o sea que cortamos a daditos la mantequilla (fría) o el aceite y los ponemos en la masa, mejor en dos tandas, y venga…de nuevo a hacer brazos, descansad si os fatigáis y volved a la carga hasta que toda la mantequilla este integrada y la masa sea tersa y suave de nuevo, llegado este momento le ponemos la ralladura de limón, integramos, boleamos y al bol tapadita de nuevo.  Dejamos que doble el volumen estiramos en una superficie ligeramente enharinada dándole forma ovalada, la ponemos en una bandeja de horno cubierta con film para que no se forme costra ya cuando haya vuelto a doblar pintamos con huevo, decoramos al gusto e la ponemos en el horno previamente calentado a 180 grados y horneamos durante unos 20 minutos.



































Dejadla enfriar y disfrutadla, buena verbena de Sant Joan.
Juanjo y Angels.


*Esto será una Masa Madre formada por 75 gr de harina y 50 gr de agua, ahora bien si no disponéis de una Masa Madre no os preocupéis, elaboramos un prefermento 24  horas antes y listo, en el que mezclaremos 75 gr de harina y 50 de agua y 2 gr de levadura fresca, lo cubrimos con film y reservamos en la nevera, o bien las mismas cantidades y lo dejamos a temperatura ambiente (hoy calorazo) hasta que veamos que ha doblado el volumen.
** Un concentrado de aroma  de vainilla liquido o la vainilla en polvo que encontramos en la sección de pastelería de cualquier supermercado funcionaran igual de bien, algo menos aromáticos pero salvan el bache.

***Iré poniendo fotos y la reflexión a medida que vaya avanzando el día.

lunes, 18 de octubre de 2010

Muffins de calabaza y nueces.

Semana del Festival Internacional de Blues de Cerdanyola.
Jueves 14 de octubre de 2010, en el trabajo recibo una llamada; ¿quieres ir al concierto estrella del festival con unos amigos? Repaso el cartel de memoria.
Justo y los Pecadores, teloneros, no los he escuchado.
Lady Dottie & the Diamonds, a esta sí, llevo una semana oyéndola por la radio. Potente voz de una dama del Soul y el Rhythm & Blues más negro, puede estar bien.
Mike Farris & The Roseband Rhythm Revue, no sé quien es oiga, ni me he preocupado en escucharlo. Cierra el concierto y para mi desconcierto no entiendo que un perfecto desconocido, para mí que quede claro, actúe en último lugar.
Cinco segundos después digo; vale compra las entradas, 20 euros y tres grupos, me salen las cuentas.
Llega el sábado 16, día del evento y leo en el programa; Mike Farris, blanco de 36 años, fue cantante de los Screamin’ Cheetah Wheelies, vaya a estos sí que los conozco de haber oído algo en su día, pero a él ni de pasada. Después de un infancia turbulenta y de varios escarceos con el alcohol y las drogas, sobredosis incluida, es tocado por la mano de Dios, ve la luz y ahora se dedica a cantarle y a loar sus glorias con la música, Góspel más que nada. Buff... no puedo evitar que un escalofrió recorra mi cuerpo y la sombra del arrepentimiento planee sobre mí. 22:00 el recinto se empieza a llenar, vas viendo caras conocidas y caen las primeras cervezas, a eso de las 22: 30 suben al escenario Justo y los Pecadores, Rocanrol sin pretensiones, básico, bueno y correctamente ejecutado, lástima que falle el sonido, lamentable para el grupo y peor para los presentes, pero cumplen su objetivo y con la aparición del bluesmen del país Amadeo Casas el público se empieza a entregar a pesar del citado sonido. Con el público ya bien entregado finalizan el bolo, bis de dos temas y a otra cosa mariposa que han de subir las estrellas.
Arrancan The Diamonds sin Lady Dottie sobre las 11:00, me sorprende la juventud de la banda pero se la nota con tablas y bien, pero que muy bien engrasada. Sale la Dottie y cumple de sobras con lo esperado, vozarrón, presencia y mucha energía. Va desgranando temas propios y clásicos de la talla de Walkin’ the Dog, Come Along Together y hasta alguna de los Credence que hacen vibrar al respetable ¡¡Esto es ROCANROL con mayúsculas!! Vibrante todo el combo, me sorprendió agradablemente el teclista, y Dottie incendiaria, gasolina pura de alto octanaje, y todo con sesenta y muchos años. Bis sin hacerse rogar mucho, lo cual se agradece y final dejando a la gente con un buen sabor de boca y con las melodías de los clásicos repasados danzando en la memoria.
Sobre la 1:00 aparece Mike Farris con toda la banda al completo. Vale, veamos de lo que eres capaz, Mike. Entonces sucede, sin previo aviso una voz, la más negra que yo haya escuchado en un blanco, y un sonido eléctrico, brutal, te coge desprevenido y te patea la boca del estomago sin concesiones, de manera brutal y sin piedad. Mientras intentas recuperarte de la sorpresa inicial te vas diciendo; joder este tío es bueno. Mike Farris tiene un don y lo sabe, juega sus cartas tema a tema sin dar respiro por lo que recuperarse no es posible, te apabulla con un góspel y un soul eléctricos que van a degüello, que no hacen prisioneros. Es explosivo hasta en los medios tiempos y la energía que despliega Mike (canta, salta, toca la guitarra, recorre el escenario como un poseso) podría abastecer a una pequeña ciudad durante semanas. Uno tiene que aceptar que lo han vencido y rendirse a su Savoir Faire.
Dos horas largas después termina el bolo dejándolo a uno pasmado sin saber que ha pasado ni cuando ni como, regresa a su casa agotado y satisfecho de haber disfrutado de semejante acontecimiento.
Y una vez alimentada el alma toca alimentar el cuerpo.


Muffins de calabaza y nueces.

Ingredientes para unos 14 muffins:
• 250 grs de azúcar de caña claro
• 300 grs de harina de fuerza bio
• 400 grs de calabaza
• Una pizca de sal
• Una cucharada de postre de canela
• 4 huevos camperos o ecológicos
• 1 sobre de levadura royal
• 160 ml de aceite de oliva virgen extra
• Un puñado de nueces
Elaboración: Pelamos, despepitamos y troceamos la calabaza, la introducimos en la batidora, robot o vaso americano y la procesamos hasta que nos quede un puré fino y sin trozos. En un bol ponemos los huevos, el azúcar y los batimos con las varillas hasta que blanqueen ligeramente, añadimos el puré de calabaza y a continuación el aceite, la canela y la sal y continuamos batiendo un poco más, troceamos las nueces muy pequeñas, reserva unas mitades para decorar, las añadimos a la mezcla integrándolas bien. Tamizamos la harina con la levadura Royal y la vamos integrando bien en la mezcla con una lengua o espátula hasta que todo este homogéneo.
Llenamos ¾ partes de unos moldes de silicona o capsulas de papel, colocamos una nuez encima y los ponemos en el horno que tendremos precalentado a 180° fuego abajo, bandeja a media altura y los horneamos de 15 a 20 min o hasta que estén hechos, en mi caso horno a 150° y 12 o 13 min sin quitarles ojo, insisto en que cada horno es singular y cada uno sabe cómo va el suyo.
Los sacamos, comprobamos que estén hechos pinchando con un palillo que saldrá seco si es así. Los dejamos enfriar en un lugar bien ventilado y a disfrutar.
Juanjo.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Magdalenas de Te Matcha Japonés y Sésamo

Barcelona Restaurant Week
Del 20 al 28 de febrero Barcelona acogió la Restaurant Week, evento en el cual se pudo disfrutar de un menú especialmente credo para la ocasión en restaurantes de altos vuelos (algún que otro con estrella Michelin) por el ¿módico? precio de 24+1 €, euro que se destina a causas solidarias, el precio no incluyó la bebida ni los cafés.
Lo que si incluyó fue un servicio impecable y unos platos bien resueltos, al menos en el restaurante en el que tuvimos la ocasión de comer.
Sin entrar en detalles, nombres y demás zarandajas me gustaría hacer una valoración positiva de la experiencia, pero siendo objetivo solo puedo decir que bueno, vale como experiencia, pero nada más, se que pensareis que con un solo restaurante no se puede valorar, pero pudiendo consultar los menús especiales para el evento, uno puede constatar que por lo general todos se mueven en un mismo estilo. Hay que decir que en el restaurante donde comimos nos ofrecieron la oportunidad de escoger entre el menú diario a 18 €, sin bebidas ni café pero con la posibilidad de elegir entre 3 entrantes, 3 principales y 3 postres, y el menú del evento el cual constaba de 1 entrante, 1 principal y 1 postre por 25 €. Elegimos este ultimo por eso de probar y pfff! , pues eso, que la propuesta no me pareció lo suficiente honesta como para repetir, hay sitios en Barcelona con una cocina basada en producto de calidad, de temporada, creativa y sobre todo más honesta que los menús de la Restaurant Week, entre ellos el susodicho restaurante. La experiencia no fue mala, repito, pero escasa en cuanto a honestidad, buena en el servicio del que no tengo queja alguna pero con el otro menú este también hubiera sido excelente y la verdad uno piensa que si la diferencia de precio de uno a otro hubiera sido destinada íntegramente para causas solidarias, bienvenida sea, pero 1 euro..
Es la primera vez que Barcelona acoge el evento por lo cual espero que en futuras ediciones las propuestas sean mejoradas o la verdad es que no merecerá la pena si cualquier otro día comes igual y a un mejor precio, y si te escuece el tema solidario siempre puedes donar la diferencia a la causa que tu creas oportuna.
Y ahora la receta.

Magdalenas de Te Matcha Japonés y Sésamo



Ingredientes;
Para 12 o 14 Magdalenas
3 yemas de huevo, (las claras las puedes guardar para otra elaboración, te aguantaran unos días en la nevera) 250 grs de harina floja, 16 grs de te Matcha, 150 grs de azúcar glace, 100 ml de aceite de oliva, 50 grs de miel, 200 ml de crema de leche, 50 ml de leche, ½ sobre de levadura tipo Royal, un pellizco de sal, 1 cucharadita (de café) de levadura de panadero en polvo y sésamo crudo o tostado.
Elaboración;
En un bol batimos las yemas con el azúcar hasta que doblen su volumen y estén bien esponjosas, añadimos el aceite y la miel y seguimos batiendo hasta que todo esté bien integrado, añadimos la crema de leche y mezclamos bien.
Aparte mezclamos, la harina el te Matcha, la sal y las levaduras y lo tamizamos todo junto, lo vamos integrando a la mezcla de huevo poco a poco, con ayuda de una espátula de goma y con movimientos de abajo a arriba, si nos queda la mezcla demasiado espesa añadimos la leche, cuando todo esté bien mezclado y no presente grumos cubrimos el bol con un paño y lo dejamos reposar 15 o 20 minutos mientras precalentamos el horno a 180°.
Llenamos los moldes e introducimos en el horno unos 15 minutos a media altura (calor abajo los primeros 10 minutos), pasado este tiempo pinchamos una magdalena con un palillo para comprobar el punto de cocción y si están hechas (el palillo sale limpio) las sacamos y dejamos enfriar en un sitio fresco, si no dejamos unos minutos más en el horno.
Nota;
La miel no es imprescindible pero nos hará de humectante manteniendo esponjosas las magdalenas durante más tiempo.
Cada horno es un mundo y nadie mejor que vosotros conocéis el vuestro, las temperaturas y tiempos de esta receta son las que me han funcionado a mí, probad y no dejéis de vigilar vuestros horneados.
Juanjo.